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05/03/2007
Siksi Aseurustelen varkaiden kanssa "Trato con el ladron " Trato con el ladrón que quita la cara del espejo. Le birlé la imagen de una muchacha que tiene la mirada de Narciso. Pero pregúntale cómo vivir, cómo reaccionar ante los hechos y las palabras. El mundo es una mierda, dice. Rayos, ¿no sirven aquí ni una puta cerveza? La piel es piel, gesticula el diario de la tarde. Cómo tomar todo lo escrito y hablado; en el canal de la TV un hombre se mete en el ano de una mujer y otro en su vagina, ella simula placer y gime de dolor. Diantre, es como una tragedia que el hombre tenga que penetrar, y la naturaleza como que lo pide, o si no, se siente excluido, coño, y el otro simultáneamente se va por el culo, puta. ¿Cómo tomar todo lo escrito y hablado, el ovillo azul de seda donde la vena de la frase late? ¿Cómo lo más recóndito del laberinto, una marmita congelada, un tablero de ajedrez de corazones de cuyos escaques mana un rojo torrente? Despliega tus alas, muchacha, y alza vuelo; todas las ventanas son de mentira, en algún lugar esperan el árbol y sus frutas, a los que las palabras no hacen justicia. Ve como música hacia su follaje, a la bóveda del viento que tañe, al infierno, no hay otro camino hacia el amor. Es el chico en el patio de la escuela, tratado de torpe, cuya cabeza se dobla a temprana hora sobre los libros, es el comienzo de los cuernos. Y los testículos, no hay que olvidar los testículos, pesan como pesas. Helo aquí, un toro suspicaz; carajo no hay una puta cerveza, pero los genitales se encuentran y el amor todo lo soporta." Eira Stenberg - Finlandia, 1943
01/02/2007
poema para leer de pie en el autobús entre la puerta flaminia y el tritone puedo escribir así de ti contigo sin ti tal vez silbando como quien no quiere nada nada nada nada nada nada nada o llorando o comiendo o bebiendo o muerto de hambre resfriado estornudando gritando criatura que no canto no pido no deseo sino un poco de alegría muñeco de las causas imposibles monstruo que el rayo ha convertido en una sonrisa puedo escribir así sobre ti y sobre mí y nada más qué tristeza tú y yo y nada más y las calles doradas de roma y tú y yo y nada más y qué más puede haber de tú y yo y los ojos celestes de roma además pero qué inútil tanta luz entre dos qué tristeza tú y yo y nada más qué tristeza escribir y escribir y escribir y escribir de los dos hay que ver prueben qué harían ustedes en situaciones tan horrendas en una habitación tan oscura sin puertas y sin ventanas pero claveteada por dentro sellada por fuera completamente cubierta de flores perfumadas como los crisantemos los nardos y otras flores semejantes una especie de sarcófago en suma y qué harían ustedes qué harían si tuvieran una pierna en lugar de una nariz y caminaran con ella día y noche al pie del tíber pidiendo limosna a las nubes desenterrando objetos llameantes buscando a dios entre las patas de una mesa qué harían a ver qué harían entonces seres con rabo que la sombra ha pisoteado respondan temerosos oh piadosos maquinarias de rodillas ante el gran dios fiat si todo desapareciera bruscamente por el ojo de la cerradura del hotel ripetta o ardieran vuestras propiedades en un futuro silencio de uranio o llovieran carne y huesos en el vaticano escupieran pájaros los niños cruzaran balas deslumbrantes flechas de inusitado poder afrodisíaco y purgante y algo más todavía yo estúpido animal avanzo siempre siempre sin embargo avanzo siempre siempre hasta los últimos rincones donde se orina el sol se orina la luna llena se orinan los borrachos vocifera la mierda aúlla la soledad criaturas que arrastráis un solo largo llanto no tengo nada nada que ofreceros ésta es la realidad mi vida es humo humo mi casa y mis amigos no reconozco las dos huellas de mis pies ni mis rodillas en la arena pero miro finalmente el cielo arriba el cielo abajo arriba abajo arriba finalmente fijamente sin temor ya no por el hueco de la cerradura por donde miraba entonces ¿recuerdas pobre jorge? a la puta del hotel ripetta creyendoque era celeste ella también magnitud ígnea meteoro cuya caída es el perfume cuya memoria es la memoria de una joven en el trigo y no era sino un hocico pintado dos bolsas de trapo tres bolsas de trapo seis bolsas de trapo y un estómago sonoro sonrío ahora ya finalmente he aquí mi oficio pero cuánto me ha costado he convertido en agua mi paciencia en pan mi soledad doy de comer a los muros de beber a las sillas me quema todo y todo me congela no sé leer ni escribir ni contar y lo que es claro para todos para mí es tinieblas no sirvo para nada ni para conversar conmigo mismo ni para devorar la televisión o el cine no sirvo para nada no soy nada esto lo sé pero cuando me despierto cosa que hago siempre antes que los demás las estaciones brillan y cuando estoy dormido es el invierno generalmente además soy más alto de día que de noche aunque alto no sea (yo no sé por qué mi madre hablaba siempre de mi padre como de un caballo grande y silencioso como un perro o de un perro grande y silencioso como un caballo la verdad es que mi padre era tan alto y encendido que me era difícil mirarlo y cuando lo miraba me caía el sol en la garganta) pero de nada sirve de nada sirve escribir siempre sobre sí mismo o de lo que no se tiene o se recuerda solamente o se desea solamente yo no tengo nada nada repito nada que ofreceros nada bueno sin duda ni nada malo tampoco nada en la mirada nada en la garganta nada entre los brazos nada en los bolsillos ni en el pensamiento sino mi corazón sonando alto alto entre las nubes como un cañonazo
Jorge Eduardo Eielson Perú, 1924-2006
19/12/2006
PoemaClaramente vi el esqueleto debajo de todo este espectáculo de la personalidad ¿qué queda de un hombre y de todo su orgullo sino sus huesos? Y todos sus sandwiches nocturnos perdidos... y las bañaderas repletas de licor que atravesaron su garganta ...huesos—Él se desanima en la sepultura, sus rasgos faciales transformados por los gusanos * * * * de él no escucharás palabra alguna * * * * Jack Kerouac 1922 - 1969
27/11/2006
Amor Sadico Ya no te amaba, sin dejar por eso de amar la sombra de tu amor distante. Ya no te amaba, y sin embargo, el beso de la repulsion nos unió un instante... Agrio placer y bárbaro embeleso crispó mi faz, me demudó el semblante, ya no te amaba, y me turbé, no obstante, como una virgen en un bosque espeso. Y ya perdida para siempre, al verte anochecer en el eterno luto, mudo el amor, el corazón inerte, huraño, atroz, inexorable, hirsuto..., jamás viví como en aquella muerte, nunca te amé como en aquel minuto! Julio Herrera y Reissig (Montevideo 1875-1910)
27/04/2006
LA TUMBA DE LAS NÁYADES Caminaba por el bosque arropado de escarcha. Mis cabellos, sobre la boca, florecían de carámbanos diminutos. Casi no podía levantar las sandalias por el peso de la nieve fangosa que se les adhería. Él me dijo: "¿Qué buscas?" "Voy siguiendo -le contesté- la pista de un sátiro. Las huellas de sus pequeños cascos hendidos van alternándose como huecos en el níveo manto". Él me dijo: "Los sátiros han muerto. Ya murieron los sátiros, y las ninfas también. Hace más de treinta años que no hacía un invierno tan crudo. Las huellas que ves son las de un macho cabrío. Quedémosnos aquí. Junto está la tumba". Con su azada quebró el hielo del manantial en donde, en otro tiempo, reían las náyades. Cogió luego grandes pedazos de hielo y, alzándolos a los ojos, miraba... miraba al trasluz el cielo pálido. De "Las canciones de Bilitis" Pierre Louÿs (1870 - 1925)
20/03/2006
EfialtesEn el fondo del sueño están los sueños. Cada noche quiero perderme en las aguas obscuras que me lavan del día, pero bajo esas puras aguas que nos conceden la penúltima Nada late en la hora gris la obscena maravilla. Puede ser un espejo con mi rostro distinto, puede ser la creciente cárcel de un laberinto, puede ser un jardín. Siempre es la pesadilla. Su horror no es de este mundo. Algo que no se nombra me alcanza desde ayeres de mito y de neblina; la imagen detestada perdura en la retina e infama la vigilia como infamó la sombra. ¿Por qué brota de mí cuando el cuerpo reposa y el alma queda sola, esta insensata rosa? Jorge Luis Borges
06/01/2006
EL ESPEJO Soy de plata y exacto. No tengo prejuicios. Todo lo que veo lo trago de inmediato tal y como es, sin la turbiedad del amor o de la antipatía. No soy cruel, sólo veraz- El ojo de un diosecillo, con cuatro esquinas. La mayor parte del tiempo medito sobre la pared de enfrente. Es rosada, con manchas. La he mirado tanto que creo que forma parte de mi corazón. Pero se mueve. Caras y oscuridad nos separan una y otra vez. Ahora soy un lago. Una mujer se asoma sobre mí, buscando en mi extensión lo que ella es en realidad. Luego se vuelve hacia esas embusteras, las velas o la luna. Veo su espalda y la reflejo con fidelidad. Me recompensa con lágrimas y gesticula con las manos. Soy importante para ella. Viene y va. Cada mañana es su cara lo que sucede a la oscuridad. En mí ha ahogado a una muchacha, y desde mi una mujer mayor se eleva hacia ella día tras día, como un pez terrible. PLATH, Sylvia: (USA, 1932 – 1963)
13/12/2005
COMPAÑERA Tus dedos si que sabían peinarse como nadie lo hizo mejor que los peluqueros expertos de los transatlanticos ah y tus sonrrisas maravillosas para el calor tú que llevas prendida un cine en la mejilla junto a ti mi deseo es un niño de leche cuando tu me decías la vida es derecha como papel de cartas y yo regaba la rosa de tu cabellera sobre tus hombros por eso y por la magnolia de tu canto que pena la lluvia cae desifual como tu nombre. Carlos Oquendo de Amat (Puno, 1906-Madrid, 1936)
23/10/2005
SOÑÉ CONTIGO ESTA NOCHESoñé contigo esta noche: Te desfallecías de mil maneras Y murmurabas tantas cosas... Y yo, así como se saborea una fruta Te besaba con toda la boca Un poco por todas partes, monte, valle, llanura. Era de una elasticidad, De un resorte verdaderamente admirable: Dios... ¡Qué aliento y qué cintura! Y tú, querida, por tu parte, Qué cintura, qué aliento y Qué elasticidad de gacela... Al despertar fue, en tus brazos, Pero más aguda y más perfecta, ¡Exactamente la misma fiesta! Paul Verlaine (1844-1896)
14/09/2005
Cuando pensé que mi querido amigo, mi amante,
Estaba ya en camino, entonces fui feliz,
Entonces cada aliento fue más dulce, y durante aquel día la comida me alimentó mejor y el día hermoso pasó bien,
Y el día siguiente llegó con la misma alegría, y con el otro al atardecer llegó mi amigo,
Y aquella noche cuando todo estaba en silencio oí las lentas aguas incesantes que subían por la playa,
Y el susurro de las aguas y la arena, como si quisieran felicitarme,
Pues aquel a quien amo tanto estaba dormido a mi lado bajo la misma manta en la noche fresca,
Bajo la quieta luna del otoño su rostro me miraba,
Y su brazo descansaba sobre mi pecho, y aquella noche fui feliz.
W.W (1819-1892)
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R.E.C
ese cielo me es robado por la zorra de las uvas, salta corre llora y baila
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